El teléfono satelital de Starlink llega a Europa, pero el viajero va a esperar hasta 2028
La conectividad satelital tuvo una primera semana de septiembre de 2026 movida, y si uno lee solo los titulares queda con la impresión de que el celular va a tener señal satelital en Europa de un día para el otro. La realidad es más útil y menos dramática.
Qué se anunció
El 3 de septiembre de 2026, el grupo húngaro 4iG firmó acuerdos con SpaceX para desplegar Starlink Mobile y soluciones satelitales soberanas en Europa. Del acuerdo importan dos cosas.
La hoja de ruta tecnológica. El despliegue inicial de directo al celular va a migrar a la tecnología Starlink Mobile de segunda generación (V2), usando los derechos globales de espectro de 2 GHz de SpaceX, para establecer una red no terrestre (NTN) 5G compatible con 3GPP. Esa compatibilidad con el estándar es lo relevante: significa que el enlace satelital deja de ser un canal paralelo propietario y empieza a comportarse como una red de roaming normal, con la que tu teléfono ya sabe hablar.
La capa soberana. 4iG Space and Defence Technologies y SpaceX van a codesarrollar una arquitectura de comunicaciones satelitales cifrada de extremo a extremo, con enlaces de datos endurecidos y capacidad redundante de comando y control para seguridad nacional y defensa civil durante caídas de las redes terrestres. Eso no es un producto de consumo, pero explica por qué los gobiernos europeos de repente tienen apuro.
Por separado, Samsung y Keysight validaron la movilidad 5G directo al celular entre satélites: en criollo, pasar la conexión de un satélite que se aleja al siguiente sin cortar la llamada. Es uno de los problemas de ingeniería genuinamente difíciles del directo al celular en órbita baja, y resolverlo es requisito para cualquier cosa parecida a un servicio normal.
El plazo que nadie pone en el titular
Acá está lo que necesita saber el viajero: Deutsche Telekom apunta a principios de 2028 para lanzar el primer servicio Starlink Mobile V2 directo al dispositivo en varios mercados europeos, incluida Alemania. No 2026. No el verano que viene.
Mientras tanto, el servicio que existe hoy es más acotado de lo que sugiere el marketing. Starlink Mobile depende actualmente de espectro prestado por operadoras socias y de una constelación de más de 650 satélites de directo al celular, y está activo en unos 22 países a comienzos de 2026. T-Mobile US fue la primera operadora en lanzarlo comercialmente, con T-Satellite en vivo desde julio de 2025; sus clientes ahora también pueden usarlo mientras hacen roaming en Canadá y Nueva Zelanda.
En el resto del mundo el patrón se repite: real y en expansión, pero socio por socio. Airtel Africa, por ejemplo, se asoció con Starlink para lanzar directo al celular en 14 mercados.
Qué hace hoy realmente el satélite directo al celular
Acá hay que calibrar expectativas. El servicio actual está diseñado para cobertura, no para capacidad. En la práctica:
- Los mensajes funcionan. SMS y, cada vez más, algunas apps de mensajería son el caso de uso central.
- Los datos son mínimos. Donde se ofrecen datos, se miden en kilobits, no en megabits. No sirve para cargar mapas, ver video ni subir fotos.
- Necesitás vista despejada al cielo. Bajo techo, dentro de un auto o en una calle angosta entre edificios altos, muchas veces no conecta.
- Suele exigir que tu operadora de origen lo soporte. El acceso satelital está atado a tu abono principal, no a un plan que puedas comprar aparte para un viaje.
Ese último punto es el que más pesa para viajar. El directo al celular hoy es una red de contención para los lugares donde no llega la red terrestre: un sendero de montaña, un tramo de ruta desértica, un barco frente a la costa. No es una forma de tener internet funcionando en una ciudad extranjera.
¿Y qué cubre el hueco entre hoy y 2028?
Para los próximos dos años la respuesta no cambia: redes terrestres, accedidas por el plan que resulte más barato para tu viaje. Cubrimos el cambio tecnológico de fondo cuando el 5G NTN satelital llegó por primera vez a los celulares de consumo, y la conclusión sigue igual: el satélite complementa un plan de datos, no lo reemplaza.
El armado práctico para un viaje en 2026 y 2027 es este:
- Una eSIM de viaje prepaga para tus datos reales. Es lo que carga mapas, apps de transporte, traductor y tarjetas de embarque. En este segmento compiten Airalo, Holafly, Saily, Nomad y jugadores regionales como HOLASIM para el viajero hispanohablante. Compará el costo por GB para la duración concreta de tu viaje, no el precio de tapa.
- Tu SIM de origen activa para satélite y SMS. Dejala prendida para los códigos de verificación en dos pasos y, si tu operadora lo soporta, para mensajes satelitales cuando estés fuera de cobertura. Apagá el roaming de datos en esa línea para que no te facture en silencio.
- eSIM dual si tu teléfono lo permite. La mayoría de los tope de gama actuales dejan usar una eSIM de datos de viaje y tu línea de origen al mismo tiempo, que es exactamente la configuración que pide este mundo híbrido.
Hay una razón genuinamente buena para prestarle atención ahora a la estandarización 3GPP de NTN: como los enlaces satelitales se están construyendo como capas de red compatibles con el estándar y no como sistemas propietarios, el camino a largo plazo apunta a que la capacidad satelital aparezca dentro de los planes normales de roaming y de eSIM, en vez de ser un producto aparte que le comprás a una empresa satelital. Cuando eso pase, "¿esta eSIM incluye respaldo satelital?" va a ser una pregunta normal para hacerle a un proveedor de datos de viaje.
Esa es una pregunta de 2028 en adelante. Hasta entonces, tratá al directo al celular como un servicio de mensajes de emergencia que tu operadora puede o no incluir, y seguí comprando datos como ya lo hacés.